Del 20 al 29 de septiembre de 2026, Daniela, Claudia e Irene viajaron a Debrecen, Hungría, para participar en el Training Course Erasmus+ “Act It Out!”, una formación centrada en el Teatro del Oprimido, la participación juvenil y la inclusión social.
Brújula estuvo presente también desde otra perspectiva: Laura formó parte del equipo de formadoras, acompañando el proceso de aprendizaje y facilitación durante el proyecto.
Durante diez días, participantes de diferentes países exploraron cómo el teatro puede ir mucho más allá del escenario y convertirse en una herramienta para reflexionar sobre la discriminación, la exclusión, los derechos humanos, las relaciones de poder y el cambio social.
Experimentar el Teatro del Oprimido
A través de metodologías participativas y de educación no formal, el grupo pudo conocer y experimentar diferentes herramientas del Teatro del Oprimido, entre ellas el Teatro Imagen, el Teatro Foro y el Teatro Periódico.
El objetivo no era simplemente aprender técnicas teatrales, sino vivirlas en primera persona: utilizar el cuerpo para representar situaciones y relaciones de poder, intervenir en escenas de conflicto, probar posibles alternativas o analizar de manera crítica cómo se construyen las noticias y nuestra percepción de la realidad.
La reflexión tuvo también un papel fundamental. Después de experimentar llegaba el momento de preguntarse qué había ocurrido, qué aprendizajes podían extraerse y, especialmente, cómo llevar esas herramientas a otros contextos.
Daniela: volver con una mirada distinta
Para Daniela, el impacto de Act It Out! fue mucho mayor de lo que esperaba.
“Nunca habría imaginado que Act It Out! me marcaría como lo ha hecho. Hace pocos días que he vuelto a mi pueblo, con mi gente y mi rutina, haciendo vida normal, pero con una mirada distinta.”
Daniela destaca especialmente la intensidad que se genera en este tipo de experiencias: pocos días en los que se convive y conecta con personas de culturas y realidades diferentes, pero unidas en este caso por un interés común: entender el teatro como una herramienta transformadora y hacer visibles las situaciones de opresión social.
Además de las amistades y todos los momentos compartidos, vuelve con un gran aprendizaje y con herramientas que le han permitido comprender mejor el Teatro del Oprimido.
“He vuelto con un aprendizaje descomunal, cargada de herramientas que me han hecho entender el teatro del oprimido y ser capaz de llevarlo a mi entorno, además con muchas ganas e ilusión.”
Claudia: otra forma de trabajar los derechos humanos
Claudia llegó a Act It Out! desde una trayectoria vinculada principalmente a los derechos humanos, la inclusión y el acompañamiento social. Precisamente por eso, descubrir el teatro como herramienta de intervención le abrió nuevas posibilidades.
“Descubrir el teatro como herramienta para trabajar conflictos, desigualdades y diferentes perspectivas me ha resultado especialmente innovador.”
Experimentar las dinámicas desde dentro le permitió comprender cómo el teatro puede generar reflexión y participación de una manera diferente a otros espacios de intervención social.
También destaca el componente intercultural de la formación y la posibilidad de conocer cómo personas de otros países entienden y abordan diferentes retos sociales.
Tras el proyecto, espera poder trasladar parte de estos aprendizajes a su futuro ámbito profesional, especialmente en contextos de intervención social, mediación e interculturalidad.
Irene: descubrir nuevas posibilidades a través del teatro
Irene también llegó a Hungría con interés por conocer el teatro como herramienta y regresó encontrando muchas más posibilidades de las que inicialmente imaginaba.
“Probar las dinámicas desde dentro me ha permitido entender cómo una actividad puede ayudarnos a cuestionar ideas, ponernos en el lugar de otras personas y generar conversaciones que difícilmente surgirían de otra manera.”
Para ella, compartir el proceso con participantes de distintos países fue también una parte importante de la experiencia: descubrir perspectivas muy diferentes y comprobar cómo podían complementarse dentro de un mismo espacio.
Se lleva recursos que espera aplicar próximamente en contextos educativos y proyectos sociales y de comunicación, además de las ganas de seguir explorando estas metodologías y encontrar su propia forma de incorporarlas a su trabajo.
Y precisamente con esa intención de compartir lo aprendido, Irene ha preparado un recurso visual a partir de su experiencia en el proyecto.
Bajo el título “Act It Out – Exploring Theatre of the Oppressed: tools for participation and social change”, el documento recoge de manera sencilla algunas de las principales metodologías y aprendizajes trabajados durante la formación.
A través de sus páginas podemos acercarnos al Teatro Imagen, Teatro Foro y Teatro Periódico, conocer el proceso para crear una pieza de Teatro Foro y profundizar en cuestiones que atravesaron todo el training, como el aprendizaje experiencial, la reflexión y el uso de las preguntas como herramienta de facilitación.
Una de las ideas que recoge el recurso resume especialmente bien el proceso: la actividad no termina cuando acaba el ejercicio. La experiencia da paso a la reflexión, de ahí al aprendizaje y, finalmente, a preguntarnos cómo podemos trasladar aquello que hemos descubierto a otros contextos.
Para Irene, eso significa llevarse mucho más que una colección de técnicas teatrales: nuevas maneras de explorar cuestiones sociales, generar participación, cuestionar perspectivas, facilitar la reflexión y experimentar alternativas.
Aquí puedes consultar el recurso completo elaborado por Irene.
Más que diez días de formación
Act It Out! termina, pero las herramientas, preguntas y conexiones creadas durante esos días viajan de vuelta con quienes participaron.
Daniela regresa con una mirada distinta y muchas ganas de llevar el Teatro del Oprimido a su entorno. Claudia descubre nuevas posibilidades para trabajar los derechos humanos y la intervención social. Irene se lleva recursos que quiere incorporar a la educación, la comunicación y los proyectos sociales.
Y las tres comparten algo más: haber descubierto desde la práctica cómo el teatro puede abrir espacios para escuchar, cuestionar, participar y ensayar otras maneras de transformar nuestra realidad.
Desde Brújula nos alegra haber formado parte de este proceso, acompañando la participación de Daniela, Claudia e Irene y estando también presentes a través de Laura como formadora.





